Equipos de alto rendimiento

Una cosa es tener personas de alto rendimiento, como lo tienen muchas empresas, y otra es tener equipos de alto rendimiento, como lo tienen pocas y que, además, son aquellas que tienen una performance notoriamente superior.

Pero antes de seguir veamos una definición de lo que es un equipo de alto rendimiento y nada mejor que lo que nos dice Peter Druker, notable pensador de la administración moderna. El nos dice que los equipos de alto rendimiento son grupos de individuos altamente comprometidos, con habilidades complementarias y un propósito compartido, enfocados en lograr resultados superiores a través de la colaboración, la autonomía y la integridad ética.

La primera etapa y, por cierto, la más importante en la conformación de un equipo de alto rendimiento es la selección de sus miembros. Estos deben tener no solo un alto nivel de competencias y habilidades complementarias entre ellos sino también, y principalmente, una afinidad con la cultura de la empresa, recordando que esto último es la causa de muchos fracasos empresariales.

Luego vienen características en las que vale la pena profundizar. Empecemos por el tener un propósito común y trascendente, es decir no se trata solo de entender lo que hay que hacer sino, más bien, de interiorizar el por qué hay que hacerlo. Luego está la autonomía y el empoderamiento, es decir el equipo tiene que ser capaz y tener la libertad suficiente como para tomar decisiones críticas sin una supervisión constante. Y, finalmente, está la buena comunicación, lo que permitirá una retroalimentación honesta y  que sea capaz de pasar por encima de barreras jerárquicas, lo que adicionalmente acelerará su aprendizaje como individuos y como grupo.

La alta gerencia debe tener en claro que un equipo de alto rendimiento, con mucha suerte, puede surgir espontáneamente al juntar un grupo de personas, pero la realidad nos dice que un equipo así nace porque se ha diseñado y construido específicamente. Entonces lo que le cabe a la mencionada alta gerencia es el rol de escoger bien a estas personas, de ser su mentor como individuos y como grupo, de eliminar obstáculos y de desafiar al equipo a superar sus propios límites.

Alberto Haito

Director – Arellano Consultoría